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Los efectos de MHD han aparecido en al menos dos películas,
La caza del octubre rojo (1990) y
El núcleo (2003).
La primera aborda el problema de la propulsión MHD, y la segunda el efecto dinamo como
generador del campo magnético terrestre. Aunque ninguna de las
dos son muy rigurosas, existe una gran diferencia a la hora de tratar cada tema.
En El núcleo (2003)
el núcleo de la tierra "se para" (!), y hay que enviar un equipo de "valientes," al más puro
estilo Hollywood, para poner en marcha el sistema usando... bombas atómicas.
Es una clásica película de fin del mundo, donde el rigor científico ha sido
sacrificado mezclando medias verdades con errores garrafales para conseguir una
película de acción.
La realidad es que el campo magnético de la tierra evoluciona, por ejemplo su intensidad está decreciendo
y en el futuro (lejano?) su orientación puede incluso invertirse (véase la sección
efecto dinamo). Pero para ello no hace falta
"parar" nada y mucho menos arreglarlo a cañonazos, puesto que obtener un flujo susceptible
de generar espontáneamente un campo magnético no es una tarea trivial.
En La caza del octubre rojo (1990)
se plantea la existencia de un submarino muy silencioso que se propulsa utilizando motores
MHD. Realmente fué investigado (o quizás sigue siéndolo) como método de propulsión, pero desde luego
no es ni mucho menos silencioso. Para que funcione ese motor, una corriente eléctrica de gran intensidad
debe atravesar el agua de mar. Como todo estudiante de bachillerato sabe, en ese caso se producirá
la hidrólisis del agua, produciéndose burbujas de H2 y O2. Esas burbujas hacen que
el motor genere mucho ruido, y eso sin tener en cuenta el riesgo de explosión si se generan bolsas
de oxígeno e hidrógeno mezclados.
¡Construya su propia bomba electromagnética!
A pesar de lo que pueda parecer, construir uno de esos motores es tremendamente simple.
Basta con un imán potente (por ejemplo, de un altavoz viejo) y una buena fuente de corriente
(incluso basta unas cuantas pilas de 9V). El resto de ingredientes necesarios son dos plaquitas
metálicas de unos 10cmx2cm, separadas unos 2cm, y sumergidas completamente en agua muy salada.
Al aplicar una diferencia de potencial entre ambas placas (dependerá de la conductividad
del agua, pero debe generar una intensidad de uno o dos amperios) el agua entre las placas empezará
a moverse a una respetable velocidad.
En la figura se muestra un equipamiento mínimo para construir la bomba. Se puede
obtener más detalles y otras configuraciones
en un buscador.
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| Elementos necesarios: Imán (abajo), fuente de corriente (derecha),
agua (en la botella), mucha sal, dos plaquitas metálicas (izquierda),
un par de separadores (aquí dos piezas de metacrilato) y un
"sofisticado sistema de montaje" (goma elástica). |
Bomba EM montada: Si se sumerje en agua salada, y se aplica un campo
magnético perpendicular al plano de la mesa, el fluido se empezará a mover cuando
se haga circular una corriente apreciable entre ambas placas. |
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